Volvamos con el tema del cassette, el cassette para mucha gente es simplemente un olor a nostalgia que les recuerda gran parte de sus vidas entre la década de los 80s hasta principios del nuevo milenio, hasta la aparición del discman o bien hasta el día que llegó el mp3 que de paso mató mi viejo personal stereo y los cassettes con muchos temas que alguna vez grabé desde la radio esperando algún especial o bien un tema X que simplemente a uno le gustaban, ahora están ahí guardados y no se en que momento los volveré a escuchar (ya ha pasado mas de una década sin escucharlos), ya quedaron como objetos nostálgicos o bien para un arqueólogo del futuro como dice un disco del grupo Congreso.
Sin embargo, los cassettes originales a diferencia de los piratas no los miro con nostalgia, mi sensación es que nunca me han abandonado al igual que esa misma gente que jamas han abandonado sus discos de vinilo conseguidos desde largos años a pesar de las nuevas tecnologías que fueron apareciendo, sin embargo el tiempo a ellos les ha dado la razón, ahora son verdaderas joyas; ahora esta es mi sensación con el cassette, en la actualidad hay muchas cintas que han subido mucho de precio entre la escasez, equipos de sonido que ya no se fabrican con cassetera y a la vez repuestos muy difíciles de encontrar, yo me alegro mucho qué en estos tiempos hay gente que está revalorizando el formato y cuidándolo como debe ser.
Lo que he aprendido con el tiempo, ha sido ver la calidad de cinta dependiendo de la fabricación, el año en qué se salió y sobretodo el sello que emitió tal disco, a veces la gente me pregunta "¿porqué te consigues el mismo cassette si ya lo tienes?", tengo versiones distintas de discos de Pink Floyd, para que estamos con mentiras, las ediciones extranjeras específicamente de EE:UU y Europa superan de forma abismante en calidad de sonido a las ediciones Sudamericanas, pero en mi caso yo me digo "qué importa" cada edición tiene su magia, sus errores, cortes, un sonido oculto qué de repente se aparece en la otra versión, etc...a pesar de todo sigue siendo un formato tan valido como el vinilo o la plataforma Spotify, cada uno de nosotros tenemos un formato qué nos llega al corazón y en mi caso...el cassette se quedo como un formato de combustión para mi vida, eso.
Lo que he aprendido con el tiempo, ha sido ver la calidad de cinta dependiendo de la fabricación, el año en qué se salió y sobretodo el sello que emitió tal disco, a veces la gente me pregunta "¿porqué te consigues el mismo cassette si ya lo tienes?", tengo versiones distintas de discos de Pink Floyd, para que estamos con mentiras, las ediciones extranjeras específicamente de EE:UU y Europa superan de forma abismante en calidad de sonido a las ediciones Sudamericanas, pero en mi caso yo me digo "qué importa" cada edición tiene su magia, sus errores, cortes, un sonido oculto qué de repente se aparece en la otra versión, etc...a pesar de todo sigue siendo un formato tan valido como el vinilo o la plataforma Spotify, cada uno de nosotros tenemos un formato qué nos llega al corazón y en mi caso...el cassette se quedo como un formato de combustión para mi vida, eso.

Saludos estimado C
ResponderEliminarAdmiro al igual que tu, los cassettes. Para mi son un pedacito del pasado que viaja a este mundo tan cargado de nueva tecnologia. Los disfruto mucho y me encanta coleccionarlos.
Hola estimado Enrike EBM gracias por seguir este espacio dedicado a lo que escuchamos este formato que nos gusta tanto, vamos paso a paso en cada publicación, un gran abrazo! :)
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